Durante la Feria de Adopción:
Provoca bochorno la actitud
condicionada de numerosos visitantes

Visiblemente indignada, Suzette Bacó reprochó el discrimen de muchos en contra de los satos.
Por Annie Tejada De Aza
Especial para La perla del Sur
Fueron muchas las personas que llegaron temprano en la mañana al Albergue La Gabriela con la intención de llevarse a casa un hermoso cachorro.
No obstante, una asombrosa cantidad de ellos no quería cualquier can. Querían uno de raza.
El entusiasmo que traían, empero, se desvaneció del rostro de muchos al percatarse que la Feria de Adopción no incluía a decenas de perros de raza que en días pasados fueron confiscados por las autoridades a una familia en Ponce.
“La feria fue pautada desde hace dos meses y prácticamente ha coincidido con el reciente caso de la redada que se hizo en días pasados con una gran cantidad de perros de raza. Muchos se creyeron que se trataban de esos perros”, expresó asombrado el director del albergue, William Quiñones Vélez.
Los canes confiscados están en el albergue, pero no pueden ser dados en adopción “hasta que el juez dé la orden”, manifestó el administrador.
“Solo 11 perras preñadas han sido autorizadas por el juez para que sean llevadas a hogares sustitutos hasta que tengan el parto, los demás permanecen aquí bajo el cuidado del veterinario y de los empleados”, dijo.
Además, según destacó María Vázquez Maldonado, empleada del albergue, la mayoría de ellos están en condiciones de salud delicada. “Aun no están aptos para la adopción, además de que están como evidencia del caso”, agregó.
Por su parte Sarym Carreras de Berríos, quien trabaja de voluntaria en el albergue, confesó sentirse apenada por la falta de sensibilidad de muchos de los que asistieron a la feria.
“Es lamentable que mucha gente haya venido a adoptar sólo los perros de raza y que, cuando se enteran que son satos, se van con las manos vacías”, confesó.
“Aquí ha venido gente hasta de Caguas detrás de los perros de raza”, continuó. “La gente debe tener conciencia de que es lo mismo dar amor a un perro de raza que a un sato”, agregó con malestar e impotencia.
La actriz Suzette Bacó Ruiz, quien se personó voluntariamente al lugar para fomentar buenos hábitos de cuidado con las mascotas, también reaccionó molesta.
“No entiendo por qué tener privilegios en el tipo de animal, lo importante es dar amor”, dijo a la vez que reflexionaba sobre la “sensibilidad de esos seres humanos”.
“Si se hace distinción entre los animales, no hay un amor real por ningún tipo de animal. Eso es una clase de racismo”, aseveró.
A pesar de esta experiencia, otros ciudadanos y familias permanecieron por horas a la espera de llevar a sus casas un gato o perro “sato”.
“Lo importante es brindarles un amor incondicional hasta que muera”, expresó Daniel Almodóvar Frau, un joven de 15 años quien junto a sus padres y a su hermana María Gabriela, ayudaron a la realización de la actividad.
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