Las quiebras: manifestación
final de un problema con raíz cultural
Por José E. Ramos-Monell
Para La Perla del Sur
La propaganda en prensa escrita ofreciendo asistencia al momento de radicar quiebras ha aumentado significativamente en los pasados meses.
Dicho aumento ha sido mayormente motivado por la difícil situación económica en general.
La quiebra, en términos simples, es la incapacidad de un negocio o individuo de pagar sus deudas a corto y largo plazo. En términos más técnicos, es la inhabilidad de un negocio o individuo para utilizar sus recursos apropiadamente.
El 17 de abril de 2005, el Presidente de los Estados Unidos firmó la ley que enmendó la anterior ley de quiebra. La nueva ley se conoce como “Ley de Prevención de Abuso de Quiebra y Protección al Consumidor”.
La misma entró en vigor el 17 de octubre de 2005, seis meses luego de su aprobación.
La intención de la nueva ley era desmotivar las peticiones de quiebras evitando abusos al sistema por parte de personas que se acogen a la quiebra, aún cuando cuentan con los recursos financieros para pagar sus deudas.
A los consumidores con altos ingresos no les será permitido radicar bajo el capítulo 7 (“borrón y cuenta nueva”) y, como alternativa, tendrían que acogerse al capítulo 13 (“el plan de pago”) y repagar parte de las deudas.
Aunque no hay estadísticas de cuántas quiebras se deben a malos manejos de los dueños, gastos excesivos, administración inadecuada, pobres registros de contabilidad y poco control sobre los resultados financieros del negocio, las estadísticas absolutas están disponibles.
En Puerto Rico, los casos de quiebra totalizan 7,740 casos en 2007 y 5,425 casos en 2006.
En el 2007 se radicaron 497 quiebras en Ponce, mientras en San Juan 790 casos.
Las opciones más favorecidas fueron los capítulos 7 (liquidación) y 13 (reorganización) con 1,709 y 5,923, respectivamente en el 2007 versus 1,251 y 4,099 casos en los capítulos 7 y 13, respectivamente en el 2006, a nivel Isla.
Ciertamente todos sabemos cómo manejar nuestras finanzas en tiempos de prosperidad, pero pocos sabemos cómo sacar un negocio hacia delante en tiempos difíciles.
Una contabilidad adecuada, estados financieros mensuales, análisis y reducción de costos y el manejo del efectivo son factores importantes.
¿Sabe cuánto ingreso va a generar su negocio este año? ¿Cuántos son los gastos mensuales? ¿Cuántos son fijos? ¿Cuántos son variables?
Como podemos ver, el manejo de un negocio requiere planificación, adecuados registros de contabilidad, incluyendo estados financieros mensuales, y conocer su negocio.
Todo negocio e individuo tiene la oportunidad de monitorear la información financiera para poder reaccionar a tiempo y, por ejemplo, poder trabajar en análisis de reducción de costos, entre otros.
Las razones pueden ser variadas, pero el resultado es el mismo. No pueden pagar sus deudas al vencimiento. Sus acreedores los hostigan, pero el efectivo no está disponible. Los gastos son demasiados o quizás una combinación de todas.
Lo aquí expuesto nos ayuda a tener todos los elementos de juicio a la mano antes de tomar “la decisión”.
Resumiendo, antes de optar por la radicación de una quiebra, deberíamos haber sido capaces de analizar nuestras finanzas para determinar tendencias, haciendo comparaciones mensuales y anuales, estableciendo prioridades económicas y haciendo cortes. Además, hay que detectar cuando algo no anda bien, reaccionar y hacer cambios a tiempo.
Definitivamente, las necesidades y las dificultades están presentes. Sin embargo, existen alternativas como planes de pago y orientación financiera.
A veces se tienen que tomar decisiones difíciles y arriesgadas para poder salir adelante y para eso es necesario tener la información financiera y contributiva necesaria con la ayuda profesional indicada.
(El autor es CPA estudiante de Derecho de la Pontificia Universidad Católica)
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